domingo, 6 de marzo de 2016

La dignidad de la persona y el bien común.



El viernes 4 de marzo de 2016 se presentó en la Parroquia de María Milagrosa de Valladolid el libro "La dignidad de la persona y el bien común". Además de su editor, D. Francisco Porcar, militante de la HOAC de Castellón, presentó la obra D. Antonio Garrosa, presidente de Justicia y Paz de Valladolid. Reproducimos a continuación parte de su intervención:


Pese a la secularización creciente de nuestra sociedad y el retroceso en ella de la influencia cristiana, que se acusa de modo especial en el mundo obrero, nunca ha faltado el testimonio de muchos trabajadores beneméritos auténticamente comprometidos con su fe, ni la valiente defensa de sus derechos sociales por parte de la Iglesia católica frente a la avaricia desenfrenada del dinero, frente al descarnado ultraliberalismo económico que hoy padecemos en Occidente y frente a las ideas de quienes anteponen los pretendidos derechos del capital a los derechos sagrados inherentes a la dignidad de los trabajadores, a la dignidad personal de cada uno de los hombres y mujeres que se afanan en el mundo del trabajo para sacar adelante a sus familias, al tiempo que dan un sentido social a su vida.

La presentación de este libro se hace en el marco del Año Jubilar de la Misericordia, que se celebra en toda la Iglesia universal por iniciativa del Papa Francisco, y precisamente en la parroquia de La Milagrosa (uno de los templos jubilares de nuestra Diócesis), donde se encuentra la llamada “Puerta de la Caridad”. No hay duda de que este espacio sagrado tiene una relación directa con el propósito y el contenido del libro que hoy presentamos, La dignidad de la persona y el bien común, cuyas páginas nos ofrecen con claridad y ordenando de forma práctica los distintos aspectos, lo que el mensaje evangélico implica en cuanto a la dignidad suprema del ser humano y el respeto a esta misma dignidad. Y todo ello tratado a la luz de la Doctrina Social de la Iglesia (DSI), que es un “faro para el ejercicio de la caridad”, como se dice expresamente en la convocatoria de este acto.


El libro ha sido editado oportunamente por la Hermandad Obrera de Acción Católica, la benemérita HOAC, acaso el movimiento específico más comprometido y valiente entre todos los surgidos en España del árbol general de la Acción Católica.

Me permito resumir para ustedes su contenido siguiendo las notas que aparecen en la presentación. El volumen se estructura en tres partes de extensión desigual:         


La primera parte (capítulos 1 al 4) está dedicada a la lucha contra la pobreza, considerada como uno de los grandes problemas –acaso el más importante– de nuestra sociedad. No se está hablando aquí de esa pobreza digna en la que viven millones de personas en el mundo. Se trata más bien de la lucha contra aquella pobreza extrema e inhumana, la que denigra a quienes la sufren y denigra aún más a quienes la fomentan con su codicia y a quienes la hacen posible con sus decisiones o con su pasividad. Para combatir con eficacia estas formas de pobreza se hace imprescindible la búsqueda del bien común, como principal objetivo político. Y en la acción política orientada al objetivo de ese bien común aparecen cuatro dimensiones de las que se ocupan los capítulos antes señalados:

-              La realización del ser humano, y la consiguiente consideración de la política como un instrumento para hacer efectivo el derecho a la dignidad de la persona con todas sus consecuencias.

-              La solidaridad con los empobrecidos: en virtud de este principio, la lucha contra la pobreza ha de constituirse en el centro de la acción política.

-              La consecución del bien común como fundamento y objetivo supremo de la comunidad y de la acción política.

-              Los caminos, métodos y procedimientos apropiados para alcanzar este bien común: los principios esenciales de Solidaridad y Subsidiaridad.
               

La segunda parte (capítulos 5 al 9), se ocupa de la comunidad política y la acción política, señalando aquellas características básicas e irrenunciables que deben informar la acción de toda comunidad que busca, de verdad, el bien común. He aquí las fundamentales:

-              Dentro de la comunidad política, debe establecerse una relación precisa –y adecuada para los objetivos buscados– entre la sociedad con sus instituciones sociales y el Estado. 

-              La democracia entendida –y vivida– como un sistema y un proyecto político de convivencia en común. 

-              Importancia –y necesidad– de la participación de todos los ciudadanos en (y para) la vida política. 

-              Los valores en los que se funda una vida social auténticamente orientada al bien común: la verdad, la justicia, la libertad y la caridad política (el amor).

-              Las relaciones que deben establecerse entre la Iglesia y la comunidad política en una sociedad laica (que no laicista). Se trata aquí de precisar lo que el sociólogo Rafael Díaz Salazar sintetiza en el título de uno de sus libros recientes: Democracia laica y religión pública, Madrid, Taurus, 2007.


La tercera parte del libro, con una mayor amplitud (capítulos 10 al 16), trata de la economía del bien común, y expone los principios a los que debe atenerse una economía dirigida al (o puesta al servicio del) bien común. Se parte para ello de una realidad no discutida por nadie: que la economía nunca se desarrolla al margen de la acción política, sino que es una dimensión esencial para ésta y para la vida de la sociedad. En los sucesivos capítulos se estudian y analizan cada una de las realidades siguientes:

-              La economía entendida como instrumento de comunicación social.  

-              El derecho a la propiedad, entendido siempre dentro del marco –irrenunciable para el cristianismo auténtico– del destino universal de los bienes, cualesquiera que sea la naturaleza de éstos (el dinero, los bienes materiales, o aquellos otros de carácter cultural e intelectual). 

-              El trabajo humano debe ser siempre un bien de la persona y de la sociedad, para servir a la vida, y a una vida digna.  

-              La(s) empresa(s) entendida(s) como comunidad de personas que trabajan y colaboran, cada una en su espacio, al servicio general de la sociedad.

-              El cuidado de la creación y la responsabilidad humana para con la naturaleza y el medio ambiente (que han de ser respetados para las generaciones venideras), según las enseñanzas del papa Francisco en su Encíclica Laudato si’.

-              La comunidad internacional y el derecho al desarrollo humano integral de las personas y de los pueblos, según las enseñanzas de Pablo VI en su memorable encíclica de contenido social, la Populorum progressio de 1967.

-              Necesidad de una adecuada atención al fenómeno de las migraciones (que se encuentra ahora en el punto culminante de actualidad, gravedad y urgencia), y a los derechos fundamentales de los emigrantes, que siempre han de ser respetados. 

La metodología seguida en cuanto al desarrollo y tratamiento del texto de trabajo que hoy nos ocupa mantiene un esquema que se repite en todos los capítulos del libro; en síntesis, viene a ser la siguiente:

-              Exposición inicial con los fundamentos teóricos del tema general tratado, que se acompaña de unas notas a pie de página muy bien documentadas. 

-              Reproducción literal de aquellos textos de la DSI (Constitución pastoral Gaudium et spes, encíclicas y otros documentos papales o de nuestra Conferencia Episcopal), que enuncian, apoyan y confirman las posiciones y tesis mantenidas en el capítulo.  

-              Unas preguntas y cuestiones sobre los asuntos tratados en el capítulo (con los textos alusivos de la DSI), que se sugieren para la reflexión personal (en torno a la responsabilidad particular de cada uno), o para la reflexión en grupo (que servirá para orientar nuestra acción en defensa de la dignidad humana y del bien común). 

-              Una última sugerencia especial, en este mismo sentido, para aquellos cristianos que se  sienten comprometidos con el mensaje y los valores del Evangelio.


En resumen, estoy convencido de que este libro ha de ser un instrumento de gran utilidad para iluminar el compromiso y la acción apostólica de los cristianos que trabajan y se mueven en cualquiera de los distintos ámbitos de la vida pública. La amplia exposición inicial de cada capítulo ilustra muy bien las cuestiones planteadas, en tanto que los textos correspondientes de la DSI facilitan la argumentación en su defensa y sirven para afianzar nuestras propias convicciones personales. Y termino con mi agradecimiento personal –y seguro que también el de los presentes– a Paco Porcar por su esfuerzo y dedicación para preparar este volumen, y la enhorabuena a la HOAC por editarlo.

[+ información sobre el libro aquí]


domingo, 3 de enero de 2016

En Navidad, construyendo comunión


El sábado 2 de enero de 2016 la HOAC de Valladolid celebró la Navidad con un Encuentro en la Parroquia de San Vicente de Paúl.

Este Encuentro es un medio que concreta uno de los acuerdos de la XIII Asamblea General de la HOAC: potenciar la vida de comunión que nace de la experiencia gozosa del encuentro con Jesucristo, expresión del Amor del Padre.

A las once de la mañana se daban cita los militantes de la HOAC de Valladolid para compartir, en este contexto de la Navidad y del Año Nuevo, sus Proyectos Personales de Vida Militante. Después de un rato largo de oración en la que se agradeció el don de la Palabra que es Jesucristo se puso ante Él la vida de cada uno de los militantes con la petición de que estas vidas sean palabra que testifique y anuncie la liberación de Dios al mundo obrero que sufre la pobreza, la precariedad, la explotación, ... Aún con dificultades, los militantes de la HOAC de Valladolid van avanzando en la comprensión del sentido de esta herramienta, el PPVM, de la que se ha dotado el movimiento para definir un proyecto de vida humanizador en el seguimiento de Jesucristo en medio del mundo obrero.

Las dos de la tarde fue la hora convenida para que se añadieran al encuentro las familias de los militantes y los amigos y amigas de la HOAC y del EPPO de la Parroquia de La Victoria.

Con una oración ante el Misterio, todos los participantes expresaron el agradecimiento al Señor por darnos a su Hijo y por un año nuevo.


A continuación la comida compartida permitió disfrutar de una estupenda conversación entre todos los asistentes, en la que se hizo presente la vida con sus alegrías y dificultades, con sus ilusiones y decepciones. No falto el recuerdo y la experiencia de comunión también con Pilar, una de las integrantes del EPPO de La Victoria, que lleva casí un año de misionera en África. Las nuevas tecnologías, puestas al servicio de la comunicación humana, ayudaron a vivir la universalidad de la Iglesia.

Concluyó el Encuentro cantando villancicos ante el Belén Parroquial que expresaron la alegría de haber experimentado el Amor de Dios en la comunión vivida, que alienta a compartirla con los demás. 

Ven a nosotros, Señor, ayúdanos a reconocerte,
a contemplarte, a servirte…
Ayúdanos a ser signo de tu presencia
junto a quien lo pasa mal.
Es Navidad, tú estás con nosotros, con todos.
Que nosotros, como Tú, estemos con los que sufren.
Hoy en medio de la noche brilla una luz, tu luz.
Vuelves a nacer e iluminas con tu claridad nuestra vida.
Una vez más, vienes a nosotros, discreto, sencillo, humilde…
y nos llenas de esperanza, a pesar de las dificultades y problemas.

Nosotros vamos hacia ti, Señor, queremos adorarte.
Sabemos dónde estás, siempre naces junto a los pobres.
Te volveremos a encontrar con quienes no tienen casa,
al lado de quienes no tienen paz,
de la mano de los que sufren el desempleo y la desilusión.
Sabemos que estarás junto con los enfermos.



jueves, 24 de diciembre de 2015

Y tuvieron que huir



Reflexión de la Hermandad Obrera de Acción Católica de Valladolid en la Festividad de la Sagrada Familia (27 de diciembre de 2015)
 
Más allá de una visión idílica o falsa de la Sagrada Familia, los evangelios nos presentan una familia que sabe bien de las dificultades por las que puede pasar cualquier otra: las dudas de José antes de esposarse (Mt. 1, 19), las carencias materiales (Lc.2, 7), la migración (Lc. 2, 4), los problemas con un Jesús adolescente (Lc. 2, 48). Podemos imaginarnos que la vida de la familia de Nazareth no fue fácil, como para cualquier otra familia trabajadora, en un contexto político, social y religioso complejo como era aquel en el que nació y vivió Jesús.
 
Acerquémonos hoy a la Sagrada Familia orientando nuestra mirada a las familias refugiadas y migrantes que tienen que dejar sus hogares e iniciar un periplo buscando una vida mejor para todos sus miembros o, simplemente, conservarla. En ellas vemos reflejada la imagen de la familia de Nazareth, que también pasó por la experiencia de escapar a Egipto huyendo de la persecución de Herodes.

“El ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: «Levántate, toma al niño y a su madre y huye a Egipto; quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo». José se levantó, tomó al niño y a su madre, de noche, se fue a Egipto y se quedó hasta la muerte de Herodes (Mt 2, 13 – 15a)

Hoy Herodes tiene rostros muy diversos y se encuentra en distintos puntos del planeta: Siria, Irak, Palestina, África Central, el Magreb, Birmania, …. Los medios de comunicación ponen ante nosotros el rostro concreto de familias migrantes y refugiadas. No podemos ya permanecer indiferentes. El Papa Francisco nos lo recuerda en su Mensaje para la Jornada Mundial del Migrante y Refugiado 2016:

«La revelación bíblica anima a la acogida del extranjero, motivándola con la certeza de que haciendo eso se abren las puertas a Dios, y en el rostro del otro se manifiestan los rasgos de Jesucristo. »

Es verdad que la acogida a estas familias genera dudas y dificultades. Hay voces que invitan a cerrarse a aquellos que llaman a las puertas de nuestras fronteras, algunas de ellas incluso proceden de cristianos.

Los seguidores de Jesucristo, en estas situaciones, no sólo descubrimos en esas familias sufrientes a la familia de Nazareth sino que dirigimos nuestra mirada hacia ella para descubrir cómo situarnos.

Las familias cristianas, a imagen de la Sagrada Familia, estamos llamadas a poner nuestra confianza en Dios. Fiándonos del Padre, llevados por el Espíritu, acojamos a Jesús que llega en las familias y personas migrantes y refugiados.

Pidamos al Señor que en esta celebración de la Sagrada Familia crezcamos en disposición de acogida y actitud solidaria para avanzar hacia el proyecto de Dios: todos sus hijos reunidos en una sola familia, la familia humana.

 Descargar la reflexión:

¡Acoge, abraza, cuida, acompaña, ...!


La Hermandad Obrera de Acción Católica de Valladolid desea que
la felicidad de la Navidad pueda llegar a todas las personas y las familias
haciéndonos los seguidores del Niño de Belén buena noticia del Amor de Dios a los pobres.




Hoy en medio de la noche brilla una luz, tu luz.
Vuelves a nacer e iluminas con tu claridad nuestra vida.
Una vez más, vienes a nosotros, discreto, sencillo, humilde…
y nos llenas de esperanza, a pesar de las dificultades y problemas.
Nosotros vamos hacia ti, Señor, queremos adorarte.
Sabemos dónde estás, siempre naces junto a los pobres.
Te volveremos a encontrar con quienes no tienen casa,
al lado de quienes no tienen paz,
de la mano de los que sufren el desempleo y la desilusión.
Sabemos que estarás junto con los enfermos.
Eres sorprendente y previsible al mismo tiempo.
Tu luz nos sorprende en medio de las noches de la vida.
Tu amor resplandece en cualquier lugar, por oscuro que sea.
Tu presencia se multiplica en cada gesto de amor.
Ven a nosotros, Señor, ayúdanos a reconocerte,
a contemplarte, a servirte…
Ayúdanos a ser signo de tu presencia
junto a quien lo pasa mal.
Es Navidad, tú estás con nosotros, con todos.
Que nosotros, como Tú, estemos con los que sufren.
NAVIDAD



sábado, 21 de noviembre de 2015

Dificultades de la familia trabajadora. ¿Qué podemos hacer?

 

La Hermandad Obrera de Acción Católica de Valladolid, en comunión con todo el movimiento y respondiendo a la llamada de nuestros obispos a comprometernos por un trabajo digno y estable (Iglesia, servidora de los pobres 32) inicia una campaña con el lema: TRABAJO DIGNO PARA UNA SOCIEDAD DECENTE: Por un trabajo digno para una vida familiar decente.

Teniendo en cuenta que un objetivo de la HOAC para los próximos años es "potenciar y estrechar lazos con los equipos parroquiales de pastoral obrera", una de las líneas de trabajo será el apoyo y la animación del Equipo Parroquial de Pastoral Obrera de Nª Sª de La Victoria "Poniendo rostros y esperanzas en el mundo del trabajo". Este equipo se ha propuesto contactar con familias de la parroquia para reflexionar sobre las dificultades que la organización actual plantea a la vida familiar y buscar y construir alternativas. Además pretende crear en la parroquia una sensibilidad y preocupación por este problema.

Una primera acción será el próximo viernes 27 de noviembre de 2015. A las 18.00 horas se ha invitado a familias y otras personas de la parroquia y del barrio a una charla-tertulia para dialogar sobre las dificultades de las familias trabajadoras y qué podemos hacer. Se contará con la presencia de dos cualificados militantes de la HOAC para animar la tertulia: Fefi Valerón, de Canarias y actual Responsable General de Formación, y Francisco Porcar, de Castellón y miembro del Grupo de Trabajo de Formación. Entre ambos presentarán la reflexión TRABAJO Y FAMILIA. DERECHOS FAMILIARES DE LAS PERSONAS Y DERECHOS SOCIALES DE LAS FAMILIAS, elaborada con motivo del Día de la HOAC 2015.

Dada la importancia del tema, la convocatoria es abierta a toda la diócesis.

Como se dice en la reflexión a la que hemos hecho referencia:
La familia es una necesidad esencial para la vida de las personas y para una sociedad decente, justa y humana. Está llamada a ser "célula fundamental de la sociedad", "cuna de la vida", "lugar primero de humanización de la persona y de la sociedad". Sin embargo, muchas familias trabajadoras no pueden llegar a alcanzar esta realidad a la que están llamadas. Entre otras cosas porque lo que se está haciendo con el trabajo dificulta gravemente la vida familiar. El cada vez más difícil acceso a un trabajo digno se ha convertido en un gran obstaculo para la vida de las familias, con graves consecuencias para las personas y para la sociedad.
 Trabajo y familia. Cuadernos HOAC 11
Reflexionar con las familias sobre esta realidad es el objetivo de la charla-tertulia. Para facilitar que participen las familias con niños habrá un servicio de guardería.