lunes, 17 de agosto de 2015

Valladolid en la Asamblea General de la HOAC

 
Del 13 al 16 de agosto, los militantes de Valladolid no hemos faltado a la XIII Asamblea General de la Hermandad Obrera de Acción Católica. De los cinco que en este momento formamos el equipo de militantes, por razones familiares, hemos asistido tres (Belén, Nacho y Goyo) y una simpatizante (Mabel, esposa de Goyo).

Han sido cuatro jornadas en las que hemos convivido con intensidad entre nosotros y con los militantes de otras diócesis, en particular, las de Castilla y León.

El fruto de intenso trabajo ha sido la decisión de avanzar en vivir la comunión de bienes, vida y acción con las personas empobrecidas, concretándolo en estas propuestas:

• Acompañar la vida de las personas y colaborar con ellas a que se den las condiciones para que podamos vivir nuestra humanidad de manera plena.
• Colaborar a un cambio de mentalidad. Hace falta otra comprensión vital de en qué consiste nuestra humanidad y cómo se construye.
• Colaborar al cambio de las instituciones para que estén mucho más al servicio de las necesidades de las personas, en particular de las empobrecidas.
• Ayudar a construir experiencias alternativas en la forma de ser y trabajar que expresen y construyan la nueva mentalidad que necesitamos.




Ahora toca concretar los medios para hacer vida estas propuestas y así seamos Buena Noticia en medio del sufrimiento y dolor del mundo obrero. En nuestro caso nos sentimos especialmente alentados por el animo de nuestro Arzobispo, D. Ricardo, que nos acompañó en la primera jornada en la que presidió la Eucaristía. La colecta de esta Eucaristía, de cerca de 7.000 euros, se destinará a proyectos que defienden el trabajo digno y la inclusión social, junto a los más de 3.000 euros de la última Eucaristía que fortalecerán el Proyecto  Contexto de Bolivia de formación de mujeres lideresas y animadoras de pastoral.

La HOAC de Valladolid está fundamentalmente centrada en la preocupación por la situación de la familia obrera y su compromiso se orienta a la defensa de los derechos sociales de las familias y de los derechos familiares de las personas. La Asamblea supone sin duda un importante impulso en esta tarea. Junto a ello, la otra prioridad es la extensión y formación de nuevos equipos de militantes. El número de personas reducido del equipo actual limita mucho las posibilidades de acción evangelizadora de la HOAC de Valladolid, por lo que resulta fundamental el crecimiento para poder responder mejor al encargo que nos hace la Iglesia Diocesana.

Entre los momentos más emotivos de esta Asamblea destacaríamos dos. El primero, la aceptación pública y la acogida del movimiento a las tres nuevas personas que se incorporan al equipo de la Comisión Permanente: Fernando (Consiliario), Milagros (Responsable de Compromiso) y Carmen (Responsable de Organización). Tres personas que dejan casa y trabajo para servir a la Iglesia y al mundo obrero a través de la HOAC durante los próximos cuatro años. Don y gratuidad que sólo es posible por la acción del Espíritu. La HOAC de Valladolid expresamos todo nuestro apoyo y disponibilidad para que puedan realidad lo mejor posible su tarea. Y muchas gracias a las tres personas que vuelven a sus hogares por estos cuatro años en los que han dejado lo mejor de sí para la evangelización del mundo del trabajo.

Para la HOAC, la vida familiar de los militantes es importante. Por ello en la Asamblea ha habido más de 150 chavales, desde bebés hasta jovencitos de dieciocho años. También, viejos militantes han "presumido" de sus hijos e hijas que también lo son. Por esta importancia de la vida familiar, el segundo momento especialmente emotivo fue celebrar en la última eucaristía el amor de Dios expresado en la vida matrimonial de más de cuarenta años de varias parejas de militantes.

La Asamblea concluyó con la aprobación del Comunicado Final. En la página web de la HOAC puede leerse toda la información relacionada con la Asamblea y ver amplios reportajes de fotos de cada uno de los momentos, así como las resoluciones aprobadas sobre Europa, rentas mínimas, CIEs e igualdad de género.

Los asistentes de Valladolid damos gracias a Dios por esta oportunidad que nos ha ofrecido en la que hemos podido vivir la universalidad de la Iglesia que nos convoca a la misión de construir Iglesia en las periferias del mundo obrero.

Para terminar, compartimos las tres canciones que han puesto la banda sonora de la Asamblea:

domingo, 28 de diciembre de 2014

Comienza la preparación de la XIII Asamblea General


La Hermandad Obrera de Acción Católica ha comenzado la preparación de la XIII Asamblea General de este movimiento apostólico para la evangelización del mundo obrero y del trabajo.

Los cinco militantes de la HOAC de Valladolid celebraron con este motivo un retiro el pasado sábado 27 de diciembre para preparar las XIII Asamblea General en clave de oración, para que sea un camino de encuentro con Dios, con la Iglesia y con las personas empobrecidas del mundo obrero.

Partiendo de la canción "La persona es lo primero" y con la referencia de Isaías 9, 1 - 6, se constataron las oscuridades por las que atraviesa hoy el mundo obrero y del trabajo así como las luces que también existen. La Asamblea quiere ser luz liberadora del Señor para las familias y personas del mundo obrero. "Es un momento privilegiado para reconocer y experimentar en nuestras vidas la infinita compasión y misericordia de Dios. Una experiencia que nos lleva, junto a toda la Iglesia, a ofrecerla al mundo, en nuestro caso, al mundo obrero y del trabajo" (Presentación materiales de preparación de la XIII Asamblea General).

En un tiempo de silencio, los militantes de la HOAC oraron y se plantearon como afrontar, personal y comunitariamente, la preparación de la Asamblea. Con la canción "María, mujer fuerte" sobre el Magníficat (Grupo Emaus en Disco "Santa María de los Indignados") y la oración del Padrenuestro concluyó el Retiro con el compromiso de trabajar a fondo los materiales preparatorios de la XIII Asamblea General en clave de oración.



viernes, 26 de diciembre de 2014

NO HABÍA SITIO PARA ELLOS EN LA POSADA (Lc 2, 7)


Reflexión de la Hermandad Obrera de Acción Católica en la celebración de la Festividad de la Sagrada Familia.

Nos narra el evangelista Lucas (2, 1 - 20) como fue el nacimiento de Jesús: José y María, ya encinta, se desplazaron hasta Belén, en Judea, para empadronarse. Según se nos cuenta no encontraron lugar donde alojarse y quedaron a la intemperie.

Esta es la situación hoy de muchas familias: no hay lugar para ellos en esta sociedad. No nos detenemos en datos, porque seguro que no los necesitamos; cerca de nosotros hay alguna familia que está padeciendo esta realidad:
  • Familias en las que todos sus miembros se encuentran en desempleo.
  • Familias sin recursos suficientes para afrontar todos los gastos.
  • Familias sufriendo la precariedad laboral
  • Familias sin posibilidad de una vivienda digna o que han perdido la que tenían.
  • Familias con una persona dependiente a la que no es posible atender adecuadamente por falta de apoyos.
  • Familias con imposibilidad de seguir correctamente los tratamientos médicos para afrontar una enfermedad.
No se trata sólo de familias marginales, o de familias inmigrantes. Es el vecino de toda la vida, es la familia de los amigos de nuestros hijos, ... es de nuestra propia familia extensa.

Buena parte de las causas de estas situaciones hemos de buscarlas en la manera de organizar el trabajo y la distribución de la riqueza en el sistema neoliberal, que prima el beneficio sobre las personas y la vida familiar.

Son situaciones que generan gran sufrimiento a los miembros de la familia. Pero además en muchos casos hace inviable la misma vida familiar. En su grito de dolor los cristianos escuchamos la llamada del Señor a realizar su misión “El Espíritu del Señor está sobre mí me ha ungido. Me ha enviado a evangelizar a los pobres, a proclamar a los cautivos la libertad, y a los ciegos, la vista; a poner en libertad a los oprimidos; a proclamar el año de gracia del Señor”(Lc 4, 18 - 19)

Con nuestra mirada en la Sagrada Familia renovemos, comunitaria y personalmente, el compromiso firme de que nuestra familia viva en coherencia con nuestra fe, con un estilo de vida sencillo y austero, al servicio de los empobrecidos y comprometida con la justicia junto a las víctimas. Una familia, como la familia trabajadora de Nazaret, que pone la confianza en el Dios de Jesucristo, que vive desde el Amor y que, por hacerlo, está abierta a construir la única familia, la familia humana, reunida en torno al Padre, una familia de hermanos.


domingo, 27 de abril de 2014

El trabajo, para la vida

El día 28 de abril se celebra el Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo. La HOAC de Valladolid hacemos propia la reflexión de la HOAC de Córdoba.

En 2013, en nuestra provincia, ocurrieron 13622 accidentes laborales, de ellos 10 mortales. Así mismo se reconocieron 124 enfermedades profesionales. Estamos por tanto ante un grave problema. 

Invitamos a tener presentes en esta jornada a los trabajadores y a las familias que han visto su vida tocada por la salud y/o la siniestrabilidad laboral. Pidamos al Padre de la Vida que pueda llegar pronto el día en que el trabajo sea para vivir y comprometámonos con todos los hombres y mujeres que están empujando nuestra historia en esta dirección.

Este es el comunicado de la HOAC de Córdoba:

Desgraciadamente llevamos ya mucho tiempo afirmando que la salud laboral es una cuestión de Justicia, de condiciones y ambientes de trabajo adecuados, donde se pueda desarrollar la actividad profesional con dignidad. Hemos denunciado muchas veces que los mal llamados “accidentes” de trabajo se pueden evitar... que podrían desaparecer si se adoptaran siempre las medidas preventivas marcadas por nuestras leyes. Si se profundizara en una cultura real del trabajo saludable.

La situación actual de crisis ha abierto una brecha aún más profunda en la salud de los trabajadores. Quienes conservan su empleo comprueban cómo empeoran sus condiciones de trabajo. Su esfuerzo es cada vez más barato, sus jornadas más largas, su “vida social” más escasa y su nómina más delgada.

Desde el potente aparato de propaganda que manejan nuestras autoridades se nos está diciendo machaconamente que la crisis ha terminado. Según ellos estamos mejorando y ya empezamos a crear empleo. Pero empleo ya no es igual a trabajo digno. Cada vez más, debido a la flexibilización del mercado laboral, encontrar un trabajo no equivale a poderte “ganar la vida”, siendo incluso insuficiente para sacarte de la pobreza.

Todo esto hace que aumente el estrés (los llamados riesgos psicosociales). Los problemas de salud se soportan en silencio para no causar baja por enfermedad, sinónimo del “no venga Vd. Mañana”. Y así, soportando condiciones cada vez más precarias, llegamos al accidente laboral. Siniestros que unas veces son a causa de deficiencias en la prevención de riesgos y otras se deben simplemente al
agotamiento, el ritmo altísimo de trabajo... el deterioro de la persona que trabaja.

Frente a esta realidad, la HOAC, Iglesia inserta en la realidad más sufriente del mundo obrero, proclama alto y claro que la persona, imagen y semejanza de Dios, debe ser la medida de todo.

También de la actividad económica y laboral. El valor del trabajo radica en quien lo realiza. No en productos, servicios o rentabilidades generadas. El Papa Francisco lo ha dicho de esta manera:

“Es necesario reafirmar que el trabajo es una realidad esencial para la sociedad, para las familias y para los individuos y que su principal valor es el bien de la persona humana, ya que la realiza
como tal, con sus actitudes y sus capacidades intelectuales, creativas y manuales. De esto se deriva que el trabajo no tenga solo un fin económico y de beneficios, sino ante todo un fin que atañe al hombre y a su dignidad. ¡Y si no hay trabajo esa dignidad está herida! Cualquier persona sin empleo o subempleada corre, de hecho, el peligro de que la sitúen al margen de la sociedad y de convertirse así en una víctima de la exclusión social”

Discurso del Papa Francisco en Cagliari 22 de septiembre de 2013

Por todo ello, afirmamos, en el día mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, que es imposible cuidar la salud en el trabajo si éste no es decente, se basa en una legislación cada vez más injusta (como la española) y ofende la dignidad de la persona que trabaja. Por eso:

  ElTrabajoParaLaVida_Web
HOAC Córdoba
28 de abril de 2014

sábado, 26 de abril de 2014

Comunicado 1º de mayo JOC-HOAC


 http://www.hoac.es/wp-content/uploads/2014/04/Comunicado1mayo2014.png

Ante un nuevo 1º de mayo, día internacional de los trabajadores  y las trabajadoras, fiesta del movimiento obrero mundial, la HOAC y la JOC, movimientos de Acción Católica especializada en el mundo obrero, queremos ofrecer nuestra reflexión.

Recordamos en este día a tantos trabajadores y trabajadoras que sufrieron y continúan sufriendo a lo largo de la historia condiciones precarias e inseguras de trabajo, lo que les ha llevado a perder la salud e incluso la vida. Trabajadores explotados por la usura de los empresarios, o de grupos multinacionales o financieros, que especulan y no dudan, en poner como centro de la actividad económica el beneficio y el dinero.

Así la persona y sus familias, son mercancía que se compra a cambio de un salario cada día menor. También recordamos a quienes, siendo un ejemplo de resistencia y lucha, han permitido que el colectivo obrero y la sociedad en general, avanzáramos hacia un mundo de justicia, igualdad, paz y desarrollo y nos implicáramos en la construcción de un mundo más fraterno.

Denunciamos que el Mundo obrero está sufriendo las consecuencias de una desigualdad cada vez mayor, entre países y dentro de cada país. El trabajo convertido en un factor más de la producción y al servicio del capital, está dejando de ser un elemento esencial para que las personas y las familias puedan vivir con dignidad. Un escenario nefasto para el desarrollo de la vida de tantas personas ¿Por qué no podemos vivir sin trabajo, y si trabajamos perdemos la vida? puede parecer exagerado… ¡pero no! Actualmente en España nos encontramos  con una escalofriante tasa de desempleo del 26% (5.896.300 de personas) [1],  del 56% si hablamos de jóvenes. Quienes encuentran trabajo, casi en su totalidad, obtienen empleos precarios e inestables [2] que también nos van quitando la vida, a veces incluso con salarios que no permiten salir de la pobreza.

Hay un ataque planificado y dirigido a redistribuir la riqueza desde la mayoría humilde obrera y trabajadora  hacia un grupo dominante minoritario, aplicando la despiadada ideología neoliberal en un mundo con fronteras para las personas, pero no para el dinero.

El reciente Informe Foessa “Precariedad y cohesión social”, presentado por Cáritas y cínicamente cuestionado por el gobierno, constata el empeoramiento de la situación laboral y social que se extiende a amplios sectores de la población.

En España la fractura social entre los más pobres y los más ricos se ha ensanchado un 45%. Cinco millones de personas se encuentran afectadas por situaciones de exclusión severa, un 82,6% más que en 2007, en su mayoría familias trabajadoras. Las diferencias son mucho más claras según la edad: los jóvenes menores de 29 años representan el 44% de las personas excluidas, y la exclusión social en la infancia se está convirtiendo en un problema de primer orden.

Es evidente el empobrecimiento acelerado del mundo obrero, que día a día encuentra más dificultades en el acceso a sus necesidades y derechos más básicos (alimentación, salud, vivienda, educación…) Esto contrasta con el creciente enriquecimiento de las élites económicas y financieras.

Ante la situación de insolidaridad estructural que se vive en todo el mundo respecto a los trabajadores, y más si cabe respecto a jóvenes que quieren y no pueden trabajar, observamos que las condiciones de vida que ofrece nuestra sociedad no son decentes porque humillan a grandes cantidades de personas abocándolas al desempleo o a trabajos precarios permanentes y mal remunerados que no garantizan una vida digna; a la pobreza que impide un mínimo proyecto de vida personal y familiar sostenible y duradero.

¿Tiene sentido seguir hablando de trabajo digno? ¿Cómo mirar desde una perspectiva cristiana la realidad del trabajo? ¿Puede ser hoy Buena Noticia nuestra manera de comprender el trabajo a la luz del Evangelio y de la Doctrina Social de la Iglesia (DSI)?

Ofrecemos la reflexión de la DSI, que establece el trabajo como la clave de la cuestión social. El Papa Francisco se ha referido repetidamente a la importancia del trabajo para tener una vida digna: “Donde no hay trabajo, falta la dignidad. Y esto (…) es consecuencia de una elección mundial, de un sistema económico que lleva a esta tragedia; un sistema económico que tiene en el centro un ídolo, que se llama dinero.” [3]

 La persona  debe ser y estar en el centro de la actividad económica, de la política, de las relaciones laborales, del trabajo. La forma en que se está organizando el trabajo y la sociedad nos deshumaniza, nos impide el desarrollo personal, familiar, social y nos condena, a vivir para trabajar, dispuestos a aceptar cualquier condición laboral. Se supedita al ser humano y a la familia a esta lógica.

Reconocemos que a pesar de esta situación, amigos, vecinos y familiares, voluntarios anónimos, movimientos y entidades sociales, organizaciones obreras, colectivos de Iglesia como Cáritas o Manos Unidas y otros muchos están ofreciendo experiencias de apoyo mutuo, de resistencia pacífica, de alegría en el compartir lo que no sobra. Experiencias que rechazan el individualismo, que mantienen viva la esperanza en que el tiempo dará la razón a los que ahora son olvidados por las estructuras.

Proponemos la Buena Noticia de Jesús de Nazaret, que sigue teniendo una extraordinaria fuerza profética y revolucionaria, pues la escala de valores que nos propone subvierte de raíz el orden establecido. El Evangelio anuncia que la vida humana no tiene otro sentido que dar vida, gastarse en la tarea de hacer posible que otros tengan vida. Por eso hoy debemos “convertir en actores a los que sólo son espectadores”, como decía Guillermo Rovirosa, promotor de la HOAC, o recordar nuevamente que “un joven trabajador vale más que todo el oro del mundo” como afirmaba Cardjin, fundador de la JOC.

Nos sentimos llamados y llamadas a repensar la economía y la política desde el carácter humanizador que tiene el trabajo, y sabiendo que el empleo fijo y para toda la vida probablemente ya no volverá, mientras perdure este sistema capitalista. Hemos de trabajar por garantizar una renta básica para que todas las personas tengan los mínimos para vivir con dignidad, sin renunciar a la defensa de un trabajo digno. Debemos poner nuestra mirada en los que no pueden esperar, no podemos conformarnos con que nuestro modelo de vida se caracterice por la precariedad vital que la crisis ha generado.

Reivindicamos seguir luchando por la defensa y extensión de los derechos sociales y por la necesaria renovación y fortalecimiento del movimiento sindical. Es hora de seguir construyendo pequeñas alternativas en lo económico y en lo relacional, basadas en el incremento del compartir, a veces incluso lo que no sobra, a contracorriente y en contraposición de la cultura falsa e inhumana del “tener más para vivir mejor”. Pequeñas, pero imprescindibles experiencias para imaginar e ir viviendo desde ya un futuro mejor posible frente al “único” pretendido por los que nos han traído hasta la situación actual. Es imprescindible que los cristianos y cristianas trabajemos activamente, junto a nuestros hermanos de trabajo, en la radical “defensa del pueblo deshumanizado, empobrecido y crucificado” en palabras de Ignacio Ellacuría.

Animamos a seguir construyendo esa nueva sociedad, de relaciones humanas, sociales, laborales, que sean  camino de humanización, de fraternidad y vida de comunión.

Anunciamos que las tristezas y las angustias de los trabajadores y trabajadoras, sobre todo de quienes más sufren, son también las  tristezas y angustias de quienes seguimos al Cristo obrero, al carpintero de Nazaret, que proclamó el Reino de Dios y su justicia. Continuamos celebrando la lucha obrera y mientras, tenemos el reto de seguir mostrando el amor al mundo obrero  y la fuerza solidaria  que tiene Jesucristo.
1 de mayo de 2014
[1] Datos de la EPA (1Trim. 2014)
[2] El 92,3% de los contratos registrados durante 2013 fueron de carácter temporal según el informe Foessa “Precariedad y cohesión social”.
[3] Discurso del Papa en su encuentro con el mundo del trabajo en Cagliari, 22-9-2013