lunes, 20 de agosto de 2012

Convivencia de Verano 2012

 
Los militantes y sus familias, así como simpatizántes y amigos de la HOAC de Castilla y León y de La Rioja han celebrado los días 17, 18 y 19 de agosto en Palencia la tradicional convivencia de verano.

Cerca de cincuenta participantes han disfrutado de tres jornadas que han combinado el encuentro, lo lúdico y la oración.
Foto de grupo en la visita el Monasterio de San Zoilo
Los asistentes han tenido la oportunidad de conocer el rico patrimonio cultural de la diócesis de Palencia con la realización de varias rútas, que se iniciaron el viernes por la noche con "La luz episcopal" por los templos más significativos de la ciudad. El sábado se realizó la ruta de "Las Catedrales", en esta ocasión, por la provincia, conociendo templos que, aunque no tienen tal categoria eclesiástica, por su valor artístico la merecen. Por último, el domingo, una marcha a pie hasta el Cristo del Otero sirvió para conocer este lugar emblemático de la ciudad así como algunas de sus prácticas y tradiciones religiosas.

Estas visitas, junto a los momentos de ocio, han sido cauce para el diálogo y el encuentro fraterno y distentido entre todos, aunando los lazos de amistad que unen a los militantes y simpatizantes y sus familias a la HOAC.

Cada una de las jornadas se ha iniciado con la oración en la que el ofrecimiento de todo el día al Señor ha ayudado a vivir su presencia con mayor intensidad, así como a tener presente a sus preferidos, los pobres, y la misión de ser buena noticia a la que nos convoca. La conviviencia concluyó uniéndose a la celebración de la eucaristía dominical con la comunidad parroquial de San Antonio de Palencia.

Un año más la valoración por parte de los asistentes ha sido muy positiva. Experiencias de este tipo muestran que es posible la comunión de vida, de bienes y de acción. Gracias a la implicación de todos y al compartir económico es posible la realización de esta actividad coordinada por la Comisión Interdiocesana de Castilla y León, quien prepara también el Encuentro del Compromiso que se celebra en Pascua.

Belén, de la HOAC de Valladolid, en la celebración de la Eucaristía
No faltó en esta convivencia la presencia de militantes y simpatizantes de la HOAC de Valladolid, en esta ocasión por razones familiares y de trabajo reducida a cuatro personas.


sábado, 28 de julio de 2012

Comunicado final de los cursos de verano de la HOAC

  
Durante los días 16 al 25 de julio se han celebrado en Ávila, en la Universidad de la Mística, los Cursos de Verano de la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC), un espacio de oración, diálogo, profundización y convivencia que hemos compartido alrededor de trescientos militantes y simpatizantes, así como consiliarios de esta organización eclesial. El contenido ha girado en torno a «Derechos sociales, un deber de justicia», contextualizado en la grave y persistente situación que padece hoy el mundo obrero y del trabajo, especialmente, sus sectores más débiles y empobrecidos.
 
 
Los cursos han constado de dos jornadas: Jornadas de Consiliarios y Jornadas abiertas (dirigidas a militantes y simpatizantes). Las Jornadas de Consiliarios, en un primer momento, han ayudado a los consiliarios a orar y reflexionar desde la Palabra de Dios sobre cómo hacer realidad hoy la opción de Dios por la justicia, y, en un segundo momento, han profundizado sobre «Cómo ser consiliario hoy desde nuestra realidad pastoral en la diócesis y en la HOAC». Estas Jornadas han estado animadas por el consiliario general de la HOAC, y por tres consiliarios de las diócesis de Sevilla, Madrid y Burgos.
  
Posteriormente, las Jornadas Abiertas han sido, en primer lugar, un espacio de oración y discernimiento sobre el compromiso evangelizador de los militantes en la precariedad del mundo obrero y del trabajo. Una meditación ayudada por las experiencias de vida y acción de militantes de la HOAC y por la reflexión: “Derechos y Justicia en Guillermo Rovirosa” ofrecida por un militante de la diócesis de Sevilla.
 
En segundo lugar, estas Jornadas han sido un tiempo de reflexión para la acción. Con la ayuda de Francisco Lorenzo, coordinador de Estudios de Desarrollo Social e Institucional de Cáritas Española, hemos analizado con su reflexión, “La situación de injusticia ante el retroceso de derechos sociales”, cómo incluso en los años de crecimiento económico la pobreza se mantenía, la riqueza no se distribuía y había una merma en derechos. Esta situación se ha agravado en estos cuatro últimos años de crisis, donde la pobreza se ha hecho más extensa, intensa y crónica y donde se han debilitado los derechos sociales básicos. Las políticas de recortes emprendidas están provocando que los mecanismos de protección social se estén reduciendo y debilitando, generando así más precariedad y exclusión. Los riesgos de ruptura de la cohesión social son cada vez mayores. Hemos compartido cómo en este contexto es fundamental mantener la defensa y extensión de los derechos sociales de las personas, incluidos los derechos laborales, ya que lo que está en juego es el modelo de sociedad y la vida en ella de las personas, especialmente de las más empobrecidas y vulnerables.
  
Posteriormente, con la ayuda de José Ignacio Calleja, profesor de Teología Moral Social de la Universidad de Vitoria, a través de su reflexión: «La Iglesia, promotora de justicia y defensa del mundo obrero sin derechos», hemos querido preguntarnos por la aportación que la Iglesia debemos hacer ante esta realidad de sufrimiento para tantas personas trabajadoras y para sus familias. Creemos que es importante que como Iglesia ayudemos, desde el diálogo y el compromiso, a plantear nuestra vida personal y social desde tres principios fundamentales de humanidad que nos aporta el Evangelio y la Doctrina Social de la Iglesia: 1) La prioridad de la persona, ella es “el primer capital que se ha de salvaguardar y valorar…” (Caritas in veritate, 25); 2) lo que supone reconocer la absoluta prioridad de las necesidades y derechos de los empobrecidos, reconocimiento que sólo se puede concretar en la promoción de la justicia y; 3) esos dos principios significan orientar las decisiones y la política dando preferencia a las necesidades de los pobres sobre los deseos de los ricos; los derechos de los trabajadores, sobre el incremento de los beneficios. (Juan Pablo II) Hemos compartido que sólo así una sociedad avanza en humanidad. Y para ello, nuestra sociedad, hoy día, necesita cambios importantes a la hora de orientar la vida económica, política y social. Y, de manera especial, supone cambios a la hora de concebir el trabajo humano, no como mercancía sino como principio de vida. Sólo así, se podrán reconocer los derechos sociales de las personas y de las familias. Derechos que forman parte de los Derechos Humanos y que pertenecen en justicia a toda persona por el simple hecho de serlo.
 
Finalmente, con la reflexión «La defensa de los derechos en la vida social, política, laboral… en nuestro compromiso» ofrecida por Loles Gambín, militante de la HOAC de Orihuela-Alicante, hemos querido repensar la vida y misión de la HOAC y sus militantes en el corazón del mundo obrero y del trabajo. La Iglesia y cada uno de los cristianos estamos llamados a participar activamente en esa tarea. Nuestras comunidades, movimientos, parroquias…, tienen una especial responsabilidad en la defensa, extensión y promoción de los derechos sociales como un aspecto fundamental de los derechos de las personas vinculados a su dignidad de hijas de Dios.
 
Pedimos a Nuestro Señor, el Cristo Obrero, que nos dé la fuerza y la espiritualidad necesaria para combatir el empobrecimiento y la deshumanización que vive el mundo obrero y del trabajo. Una realidad a la que está contribuyendo la pérdida de derechos sociales de las personas. Le pedimos también vivir este tiempo sin perder la alegría como una oportunidad de luz y cambio, como un tiempo de conversión personal y comunitaria a la fraternidad y a la justicia e invitar a los demás a vivirlo también de esa manera, como un tiempo de gracia. Solo desde una vida y un compromiso evangelizador lleno de esperanza como respuesta agradecida al amor de Dios seremos capaces de, junto a otros, caminar en nuestro servicio al mundo obrero.


jueves, 26 de julio de 2012

Oración y compromiso por la justicia para el mundo obrero y del trabajo sin derechos


Los días 23 a 25 de julio se han celebrado en Ávila las Jornadas Abiertas de los Cursos de Verano de la HOAC en las que han participado militantes y simpatizantes de este movimiento apostólico obrero en Valladolid.

jueves, 12 de julio de 2012

La HOAC y la JOC en apoyo a los mineros

La Juventud Obrera Cristiana (JOC) y la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC), como movimientos de Acción Católica Especializada, iglesia presente en el mundo obrero, queremos expresar públicamente nuestra solidaridad con la lucha de los mineros.

viernes, 4 de mayo de 2012

Justicia para las personas inmigrantes

Comunicado de la HOAC y la JOC.

Hace tiempo que los gobiernos, con el pretexto de la crisis económica, están tomando decisiones que suponen un grave retroceso en los derechos laborales y sociales de personas y familias. Estas políticas están afectando muy negativamente al conjunto de la sociedad y, en particular, a las personas y familias más empobrecidas y vulnerables. Como ya hemos manifestado en otras ocasiones, consideramos estas políticas equivocadas e injustas. El actual Gobierno de España está llevando hasta el extremo estas políticas contrarias a los derechos laborales y sociales de personas y familias.
Entre estas decisiones se están tomando algunas que imponen recortes en el ejercicio de un derecho básico de las personas, en el acceso a una sanidad pública que atienda debidamente el derecho a la salud de las personas y a la debida atención sanitaria. Y dentro de ellas se ha tomado la decisión de que, desde el próximo 1 de septiembre, a las personas inmigrantes que no tienen regularizada su situación administrativa, se les negará la tarjeta sanitaria y, por tanto, la atención sanitaria que puedan necesitar (con excepción de las urgencias y la atención a menores de edad y mujeres embarazadas).

La Juventud Obrera Cristiana (JOC) y la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC), consideramos que esta decisión es especialmente injusta e inmoral. Porque estamos ante un retroceso en el reconocimiento del acceso universal a la sanidad (que es lo justo) y, sobre todo, porque supone excluir de este derecho a personas especialmente vulnerables y empobrecidas (y atenderlas debidamente es lo moral). Con el Papa Juan Pablo II, consideramos que “apenas hay una señal más eficaz para medir la verdadera estatura democrática de una nación moderna que el comportamiento que muestra para con los inmigrados” (Homilía en Guadalupe, España, 1982). Personas a las que una legislación injusta ha dejado en una situación irregular administrativamente, ahora se les considera de inferior categoría en el acceso a derechos básicos. Es una desigualdad absolutamente inmoral.

Es una injusticia y una inmoralidad que niega un principio básico de humanidad en el que ha insistido la Doctrina Social de la Iglesia: “Todo emigrante goza de derechos fundamentales inalienables que deben ser respetados en cualquier situación” (Consejo Pontificio para la Pastoral de los Emigrantes, “Erga migrantes caritas Christi”, n. 5). Principio que los obispos españoles han concretado de forma que nos parece especialmente importante para una situación como la actual: “Para la Iglesia, el emigrante, independientemente de la situación legal, económica, laboral, en que se halle, es una persona con la misma dignidad y derechos fundamentales que los demás, es un hijo de Dios (…) El inmigrante no es “una fuerza de trabajo”, sino una persona. Con esto está dicho todo lo que a dignidad humana y derechos fundamentales se refiere” (Conferencia Episcopal Española, “La Iglesia en España y los Inmigrantes”, n. 5).

Por todo ello, la HOAC y la JOC:

1º.- Rechazamos la decisión adoptada por el Gobierno de España, por injusta e inmoral, y le pedimos una inmediata rectificación, devolviendo a los inmigrantes lo que en justicia les pertenece.

2º.- Pedimos al conjunto de la sociedad y a las organizaciones sociales que se opongan a esta decisión y hagan lo posible por modificarla.

3º.- Invitamos a las comunidades cristianas y al conjunto de la Iglesia a asumir la especial responsabilidad que tenemos en la defensa de los derechos de justicia de quienes son más pobres y vulnerables.
Madrid, 4 de mayo de 2012